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domingo, 27 de febrero de 2011

La pedagogía del error


Os propongo que opinéis sobre el artículo de Miguel Angel Santos Guerra sobre la fertilidad del error.

6 comentarios:

  1. El fracaso nos hace mucho más sabios que el éxito. Es frecuente descubrir la solución adecuada a través de la que no lo es.
    Si alguien nunca se ha equivocado, lo más probable es que tampoco haya descubierto nada; qué triste sería no???.
    MªJosé.

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  2. Me quedo con esta frase "Detectar los errores, analizarlos, reconocerlos, asumirlos y tratar de aprender de ellos es un camino excelente para la mejora de las personas, de los profesionales, de las instituciones y de la sociedad", con ello no cabe lugar a duda de que los errores son el comienzo de un gran aprendizaje.

    Belén

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  3. Tal y como comenté desde el foro de la WEBCT, la via idónea para aprender es equivocarse y corregir los errores. Cuando somos pequeños, por poner un ejemplo claro, nos caemos al suelo una y otra vez hasta que aprendemos a andar correctamente. Lo mismo ocurre con la lectura, a base de malas pronunciaciones, lecturas lentas etc acabas adquiriendo fluidez, pues aprendes de tus propios errores. Lo mismo ocurre con las matemáticas, a base de equivocarte múltiples veces en la resolución de un problema acabas adquiriendo la forma y el proceso correcto para resolverlo.

    Un refrán que resumiría todo esto es el siguiente:

    "De los errores se aprende"

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  4. Estoy de acuerdo con el texto de Miguel Ángel Santos Guerra, porque pienso que es bueno equivocarse y que no hay que regañar a los niños cuando se equivocan ni ridiculizarlos como hacen algunos profesores, sobre todo en la ESO.
    Me parece que es muy importante fijarse en qué fallan los niños y por qué fallan, pues alomejor no es solo un problema de ellos, el problema también puede estar en que el sistema que usa la maestra no es el adecuado o no es acogido como ella esperaba.

    Además, en las aulas donde los maestros/as no dan la oportunidad a sus alumnos/as de equivocarse, no se está produciendo el proceso de enseñanza-aprendizaje, y al intentar tapar los errores es cuando llegan las desigualdades, pues el alumno que siempre se equivoca y no recibe la ayuda necesaria se desmotivará e irá más retrasado que los demás y esto puede repercutir en cursos posteriores, ya que cuando a un niño se le pone la etiqueta por ejemplo de vago, el niño asume que lo es y no hace nada por intentar cambiarlo.

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